lunes, 30 de junio de 2014





Hasta nuestros días, el término Bauhaus ha conservado su frescura. En su acepción cotidiana, es el punto de partida del Movimiento Moderno y genera una asociación con formas elementales: cuadrado, triángulo, círculo, con colores primarios: rojo, amarillo, azul, así como con muebles de tubos de acero, arquitectura cúbica blanca y funcionalismo. Ya desde hace tiempo, la historia de la pequeña escuela de arte, como lo fue la Bauhaus entre 1919 y 1933, ha sido desbordada por una fusión de hechos e interpretaciones.

Casi de forma sobreentendida, la Bauhaus fue situada dentro de un espectro político de izquierdas, Durante el Tercer Reich (1933-1945), la nación pervertida, que habla declarado los conceptos de "pueblo, raza, patria y clasicismo" como sus más altos valores, la descalificó como "cultural mente bolchevique", "internacionalista" y "judía", aunque, paralelamente, se sirvió de las conquistas del progreso, Casi todos los miembros prominentes de la Bauhaus emigraron, pero muchos integrantes judíos fueron asesinados.